Suscríbete al newsletter

    Suscríbete al newsletter

      newsletter_134

      Número 134 – Siván 5786 – Mayo de 2026

      Edición dedicada para apoyar a Osher Beyosher en apoyo a su hermosa tarea.

      Engaño comercial

      No lo engancho con el gancho

      Pensó en poner un negocio de máquinas de premios, y al enterarse que son programadas para asegurar ganancias al negocio, preguntó si está permitido.

      Pregunta

      Cerca de mi casa abrieron un local lleno de esas máquinas en las que uno pone una ficha, mueve un joystick y baja un gancho para intentar agarrar un peluche, un perfume, un reloj o lo que haya en el cubículo. Fui un par de veces por curiosidad y me llamó la atención que la gente juega y juega, aunque casi nadie logra sacar nada. Empecé a averiguar más, porque pensé en abrir una franquicia con la misma marca en otro lado, y me explicaron que estas máquinas están configuradas para que el gancho tenga fuerza completa solo cada cierta cantidad de intentos, o para que “permita” ganar recién después de haber recaudado un monto determinado. Y aun así, la gente sigue jugando convencida de que quizá “esta vez sí”. En definitiva: todo está armado para que el negocio siempre gane. Mi duda es: ¿está permitido abrir un negocio basado en ese sistema, o hay algún problema Halájico en operar algo que parece un juego de destreza pero en realidad depende de una programación que limita cuándo se puede ganar? La mayoría sabe que lo más probable es perder, y aun así vuelve a jugar una y otra vez apostando por ‘esa vez’. Me da la impresión de que no debería estar permitido, pero no sé qué dice la Halajá. ¡Gracias!

      Respuesta

      ¡Hola! Ese tipo de negocio está prohibido, pues está basado en lo que en la Halajá se denomina “Guenebat Daat”, que es engañar a otra persona para obtener algo de él (en este caso, dinero). Esta prohibición se aplica tanto a yehudim como a gentiles, y cabe aclarar que no hay diferencia si se engaña a una persona o a mil. O sea, incluso si se engaña a un solo cliente de mil, está prohibido montar un negocio de estos. E incluso está prohibido si en cierto modo los clientes juegan con esas máquinas sabiendo que lo más probable es que pierdan. ¡Gracias!

      Querido lector: nuestros sabios nos enseñan que no debemos deducir Halajot,
      ni hacer comparaciones, sin conocer profundamente el tema. Si tienes dudas
      de cómo hacer en tu caso, por favor, consulta con tu Rabino.

      Para compartir tus comentarios, historias, ideas, o sugerencias,
      o para recibir información sobre nuestros programas,
      por favor escríbenos a: info@osherbeyosher.org

      Otras ediciones

      Start typing and press Enter to search